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Inversión privada en Perú toca récord en cuatro años, pero campaña electoral enfriará su impulso en la segunda mitad de 2025

  • Foto del escritor: ptrujillano2023
    ptrujillano2023
  • 26 ago
  • 7 Min. de lectura

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FUENTE LA REPÚBLICA - PERÚ: La inversión privada creció 9% en el segundo trimestre. Sin embargo, hacia fin de año, se prevé una desaceleración por la cautela electoral, mientras persiste la incertidumbre por los aranceles externos.

La inversión privada, que abarca el 80% del total de inversiones que se mueven en el Perú, creció 9% en el segundo trimestre de 2025, su mayor ritmo en casi cuatro años (15 trimestres), según datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

El resultado se apoyó en tres frentes. En primer lugar, la inversión no minera no residencial, que incluye proyectos empresariales como ampliación y renovación de oficinas, almacenes, centros comerciales y la compra de maquinaria pesada, vehículos de carga y equipos industriales, creció con fuerza (11,4%).

Le sigue la inversión residencial, que consolidó su recuperación (3,2%) gracias a la autoconstrucción, el mayor consumo de cemento y la expansión de los créditos hipotecarios. Finalmente, la inversión minera que registró un mayor dinamismo (8,0%) por el avance de proyectos en ejecución. En detalle, Minera Las Bambas aumentó su inversión en US$33 millones, mientras que Buenaventura incrementó su gasto en US$27 millones, asociado a mayores desembolsos en infraestructura.

Inversión privada en Perú toca récord en cuatro años, pero campaña electoral enfriará su impulso en la segunda mitad de 2025

La inversión privada creció 9% en el segundo trimestre. Sin embargo, hacia fin de año, se prevé una desaceleración por la cautela electoral, mientras persiste la incertidumbre por los aranceles externos.

Inversión privada crece 9% en el segundo trimestre y alcanza su mayor ritmo en casi cuatro años

Inversión de US$320 millones en Callao creará más de 6.000 empleos con el primer parque logístico sostenible del Perú

La inversión privada, que abarca el 80% del total de inversiones que se mueven en el Perú, creció 9% en el segundo trimestre de 2025, su mayor ritmo en casi cuatro años (15 trimestres), según datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

El resultado se apoyó en tres frentes. En primer lugar, la inversión no minera no residencial, que incluye proyectos empresariales como ampliación y renovación de oficinas, almacenes, centros comerciales y la compra de maquinaria pesada, vehículos de carga y equipos industriales, creció con fuerza (11,4%).

Le sigue la inversión residencial, que consolidó su recuperación (3,2%) gracias a la autoconstrucción, el mayor consumo de cemento y la expansión de los créditos hipotecarios. Finalmente, la inversión minera que registró un mayor dinamismo (8,0%) por el avance de proyectos en ejecución. En detalle, Minera Las Bambas aumentó su inversión en US$33 millones, mientras que Buenaventura incrementó su gasto en US$27 millones, asociado a mayores desembolsos en infraestructura.

"La inversión ha tomado un nuevo máximo. Venía cayendo y se empezó a recuperar a fines del año pasado. Ya en esta primera mitad del año ha crecido y hemos entrado en una dinámica favorable y virtuosa", explicó a La República el economista Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores.

El economista explicó que este repunte abre espacio para una mejora en el producto potencial del país —la capacidad de crecimiento de mediano plazo—, que venía debilitado en los últimos años. "Parece que hemos entrado en una dinámica positiva que también puede ayudar a una recuperación del producto potencial, aunque lenta", añadió.

La inversión privada en Perú toca récord en cuatro años, pero campaña electoral enfriará su impulso en la segunda mitad de 2025

La inversión privada creció 9% en el segundo trimestre. Sin embargo, hacia fin de año, se prevé una desaceleración por la cautela electoral, mientras persiste la incertidumbre por los aranceles externos.

Inversión privada crece 9% en el segundo trimestre y alcanza su mayor ritmo en casi cuatro años

Inversión de US$320 millones en Callao creará más de 6.000 empleos con el primer parque logístico sostenible del Perú

Inversión privada abre espacio para una mejora en el producto potencial del país.

La inversión privada, que abarca el 80% del total de inversiones que se mueven en el Perú, creció 9% en el segundo trimestre de 2025, su mayor ritmo en casi cuatro años (15 trimestres), según datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).

El resultado se apoyó en tres frentes. En primer lugar, la inversión no minera no residencial, que incluye proyectos empresariales como ampliación y renovación de oficinas, almacenes, centros comerciales y la compra de maquinaria pesada, vehículos de carga y equipos industriales, creció con fuerza (11,4%).

Le sigue la inversión residencial, que consolidó su recuperación (3,2%) gracias a la autoconstrucción, el mayor consumo de cemento y la expansión de los créditos hipotecarios. Finalmente, la inversión minera que registró un mayor dinamismo (8,0%) por el avance de proyectos en ejecución. En detalle, Minera Las Bambas aumentó su inversión en US$33 millones, mientras que Buenaventura incrementó su gasto en US$27 millones, asociado a mayores desembolsos en infraestructura.

"La inversión ha tomado un nuevo máximo. Venía cayendo y se empezó a recuperar a fines del año pasado. Ya en esta primera mitad del año ha crecido y hemos entrado en una dinámica favorable y virtuosa", explicó a La República el economista Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores.

 

El economista explicó que este repunte abre espacio para una mejora en el producto potencial del país —la capacidad de crecimiento de mediano plazo—, que venía debilitado en los últimos años. "Parece que hemos entrado en una dinámica positiva que también puede ayudar a una recuperación del producto potencial, aunque lenta", añadió.

Inversión no minera no residencial, que incluye proyectos empresariales como ampliación y renovación de oficinas, almacenes, centros comerciales, creció 11%.

 

Campaña electoral y otros dos factores enfriarán inversión privada.

Sin embargo, los buenos resultados del primer semestre no se repetirían en la segunda mitad del año. Pese al buen arranque de la primera mitad del 2025, la tendencia no se mantendría con la misma fuerza en los próximos meses. Odar anticipa una desaceleración natural en la inversión privada durante el segundo tramo del año.

"Ya no veremos tasas cercanas al 9%, sino algo menor, pero todavía positivo", señaló y mencionó tres factores. El primero, debido a un efecto estadístico, habida cuenta que el segundo semestre de 2024 ya tuvo un desempeño positivo, lo que eleva la base de comparación. Otro es el factor local. A su consideración, los bloqueos de carreteras registrados en julio por la protesta de mineros informales impactaron parcialmente en la dinámica de la inversión y del consumo.

Según una encuesta del BCRP, el 49% de las empresas indicó que los bloqueos de carreteras, ocasionados por las protestas de mineros informales en julio, no afectaron su nivel de producción. De igual forma, el 34% de compañías indicó que ello no impactó en sus niveles de ventas, mientras que el 43% reportó que no hubo efectos en la adquisición de inventarios de materias primas.

Por último, la campaña preelectoral, que en el cuarto trimestre del año suele inducir cautela en las decisiones de inversión, con un impacto más notorio en el 2026.

Aun así, Odar proyecta que la inversión privada podría cerrar el 2025 con un crecimiento cercano al 6%. "Si entramos al 2026 con un ritmo dinámico, incluso la incertidumbre electoral no generaría un freno absoluto, sino solo una moderación", explicó.

De hecho, sus cálculos muestran que, si la inversión se mantuviera estancada en la segunda mitad del año, el promedio anual igual bordearía un crecimiento de 4,5%. Sin embargo, dado que todavía se espera un avance moderado, el resultado final sería mayor.

"La campaña electoral con más fuerza probablemente será en el primer trimestre del próximo año porque va a ser más claro quiénes están participando", indicó.

Riesgos políticos e internacionales por aranceles

Por su parte, el exministro de Economía Alfredo Thorne coincidió en destacar el buen momento de la inversión privada, pero advirtió que no debe ocultarse el impacto potencial del ruido político.

"Nos puede sorprender la inversión privada, que crece al 7%. También nos puede sorprender el gasto privado, pero lo que tenemos que tener en cuenta y que es difícil de calcular es cuál es el impacto del riesgo político sobre el crecimiento de la economía. Nosotros pensamos que la incertidumbre induce mayor ahorro y menos consumo. No vamos a saber el resultado de las elecciones hasta abril", apuntó.

Thorne resaltó que, pese al contexto, el sector privado mantiene su atractivo. "No hemos tenido ningún efecto negativo sobre la empresa privada. El sector privado sigue siendo lucrante, el consumidor sigue siendo positivo. Si es que tenemos un gobierno que realmente establezca un programa económico serio, yo creo que sí podríamos empezar el crecimiento en el Perú", afirmó.

Sin embargo, reconoció que los indicadores adelantados ya muestran señales de enfriamiento. "Nuestro proxy (indicador) mensual de la inversión privada se mantiene resiliente, pero se desaceleraría en el segundo semestre del 2025. De la misma manera, el consumo privado también continuaría perdiendo fuerza. Mantenemos nuestra proyección de crecimiento del PBI de 2025 en 2,7%, por debajo del 3% del consenso. Nuestra perspectiva incluye un mayor enfriamiento en el segundo semestre del año y el PBI crecería a una tasa promedio de 2,2% interanual", afirmó

Además de los riesgos políticos internos, los economistas advierten sobre factores internacionales que podrían condicionar la economía peruana. Odar recordó que la evolución de la economía china y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y el gobierno de Donald Trump —por el anuncio de nuevos aranceles— son focos de atención.

"Por ahora son amenazas, pero si se materializan, sí habría que considerar un impacto sobre la dinámica de crecimiento", sostuvo.

Pese a la desaceleración prevista para la segunda mitad de 2025, el balance anual sería positivo, lo que daría un mejor punto de partida para el próximo año. "Es una entrada al 2026 bastante favorable. Aun con incertidumbre electoral, la inversión privada seguiría creciendo, a diferencia de lo que vimos hace dos años, cuando estaba en caída", concluyó Odar.

 
 
 

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